LAS GRATIFICACIONES EXTRAORDINARIAS

El artículo 31 del Estatuto de los trabajadores, indica que el trabajador tiene derecho a dos gratificaciones extraordinarias al año, una de ellas con ocasión de las fiestas de Navidad y la otra en el mes que se fije por convenio colectivo o por acuerdo entre el empresario y los representantes legales de los trabajadores.

Por tanto, la legislación sólo recoge como paga extraordinaria la de navidad, dejando la otra a lo negociado en el convenio colectivo. No obstante, el criterio mayoritario es fijar la otra paga en el mes de Junio, coincidiendo con el inicio de las vacaciones.

El devengo

Con carácter general y, salvo que haya un pacto expreso o que el convenio colectivo indique otra cosa, el devengo de las pagas extraordinarias es anual. Esto quiere decir que las pagas extras se generan desde el día en que se paga su homóloga anterior. Por ejemplo, la paga de navidad abonada el 1-1-2012 ha sido generada por el periodo entre 1-1-2011 y el 31-12-2011. Al final de una entrada tienes un ejemplo de cómo se calculan las pagas extras.

Deducciones

Las pagas extras no cotizan, pero si tienen la retención del IRPF. Cada trabajador realiza unas aportaciones a la Seguridad Social todos los meses en función de su salario que son deducidas de su nómina. Estas deducciones  se realizan en base al salario mensual prorrateado, es decir que cada mes te retienen de tu nómina los conceptos de: contingencias comunes, desempleo y formación profesional como si tu salario tuviera las pagas extras prorrateadas.

No obstante, también se deduce el el Impuesto de Retención a las Personas Físicas, el I.R.P.F., pero este se realiza de manera diferente ya que es un porcentaje de la nómina efectiva de dicho mes, sin tener en cuenta el salario prorrateado.

En definitiva, cuando el trabajador recibe una paga extra sólo tendrán que descontarle el I.R.P.F., ya que las aportaciones a la Seguridad Social ya han sido abonadas previamente.

El prorrateo

El Estatuto de los trabajadores indica que podrá acordarse en convenio colectivo que las gratificaciones extraordinarias se prorrateen en las doce mensualidades. No obstante, el empresario no puede decidir unilateralmente el prorrateo de las pagas extraordinario. En cualquier caso, y además del pacto expreso, se deberá ser acreditada por la empresa que el trabajado venia percibiendo efectivamente su cuantia prorrateada en las retribuciones mensuales, para no ser objeto de una reclamación.

El pago en las incapacidades temporales

El importe de las pagas extras han de aminorarse en proporción al periodo de tiempo en que el trabajador permanezca en situación de incapacidad temporal. Esto es debido, a qué el cálculo de la prestación por incapacidad temporal se realiza en función de la base de cotización por contingencias comunes, concepto que ya incluye las pagas extraordinarias. Es decir, que cuando estamos de baja por enfermedad común el pago se hace en función de nuestro salario bruto mensual prorrateando las pagas extras.

No obstante, cabe por pacto individual o convenio colectivo considerar la incapacidad temporal como trabajo efectivamente realizado a efectos del devengo de las percepciones extraordinarias y por tanto, no se debe aminorar importe alguno.

El pago en el finiquito

Cuando el trabajador extingue la relación laboral con la empresa, independientemente de la causa, tiene derecho a la parte proporcional de las pagas extraordinarias que le corresponden en el momento de la extinción, de cuyo abono deberá quedar constancia en el documento del finiquito, junto con los demás conceptos.